lunes, 21 de junio de 2010

Ya es verano...

[Giuseppe Arcimboldo: Verano (1573). Museo del Louvre]

Hoy despido la primavera, con inmensa gratitud y devoción. No puede ser de otro modo pues ha sido generosa conmigo de un modo tal que no podía ni siquiera imaginarlo en el momento en que justo empezaba, cuando escribí en el blog: Ya es oficialmente primavera. Lo dice mi calendario, lo dicen en el telediario. Lo demuestra mi jardín, hace un par de semanas, y lo pían los pájaros que regresaron a la morera. Lo celebran mis amistades en sus perfiles de Facebook. Lo veo en los escaparates, que me invitan a quitarme los cuellos vueltos, y lo anuncia El Corte Inglés, como todos los años. [Pero aunque no suena nada mal Il Pericolo numero uno de Renato Carosone, yo prefiero la entusiasta canción de Jorge Drexler.] Falta poquísimo para el cambio horario, para disfrutar de la luz de las tardes, para poner limonada en la nevera, para que abrigos y botas dejen paso a bañadores y sandalias, para recoger alfombras y edredones, para afrontar la recta final del curso escolar, para montar una cena en la terraza, para hacer planes para agosto, y para dormir con las ventanas abiertas. Mientras tanto, nos proponemos preparar el jardín para la siembra de primavera-verano y para recibir, con los brazos abiertos y el alma renovada, todo lo que la primavera (y el destino) nos traiga.

Hoy empieza el verano, tiempo en que los campos salpicados de colores dejan paso al amarillo dorado de las espigas. Tiempo de alternar la quietud durante el día y la actividad nocturna, recuperar algunas horas libres y los ratos en compañía, buscar el rincón más fresco y tranquilo de la casa, disfrutar del mar con los cinco sentidos. Tiempo de regar diariamente, de reservarse un rato para recoger una cosecha generosa, de disfrutar la fiesta de colores, aromas y sabores que nos regala el huerto.

No me aventuro a hacer apuestas, me abro a lo que traiga la vida desde el convencimiento de que todo lo que llegará será mágico, positivo y reparador. Pero tengo la certeza de que se conjugarán de forma generosa matices de tierra, agua, fuego, amor, expresión, luz y conciencia. Habrá desayunos sin prisa, momentos de paz y creatividad en la cocina, un rato de concentración para ahondar en los nuevos proyectos, almuerzos en compañía, siestas amenizadas por los grillos, tardes en la playa con un libro en la mano, chapoteos y castillos de arena, paseos por la costa para capturar la esencia de la puesta del sol y noches bailando en las fiestas de los pueblos de la isla o disfrutando del mar a medianoche. Habrá ocasiones para compartir otros pequeños placeres como aperitivos en la terraza, ensaladas del huerto y parrilladas de verdura, tablas de quesos con pan casero, focaccias y grissini, empanadas argentinas, picnics en la playa, algún pincho de tortilla de patatas, mojitos y caipirinhas largamente prometidos, y esa paellita que se hace de rogar. No faltarán las conversaciones entre mujeres hablando de la vida, las sobremesas de risas y confidencias, los abrazos auténticos que salen del corazón, los achuchones a las amigas corales, y maravillosos tequieros y besos de enanito a la hora de acostarse.

Lo releo y parece que espero muchas cosas, del verano, pero francamente no tengo la menor duda que habrá todo esto en mi vida. Porque esto ya es mi vida. Probablemente lleguen muchas otras más que no puedo ni quiero imaginar. Es lo que tiene ir en tumbada en la barca, acompañada de los remos, escuchando la canción de la vida y dejándome llevar al ritmo que marca el río, con plena confianza, renovado entusiasmo y sincera despreocupación.



Summertime and the livin' is easy
Fish are jumpin' and the cotton is high
Oh your daddy's rich and your ma is good lookin'
So hush little baby, don't you cry
One of these mornings
You're goin' to rise up singing
Then you'll spread your wings
And you'll take the sky
But till that morning
There's a nothin' can harm you
With daddy and mammy standin' by


Postdata: ya recogí los nísperos y los albaricoques. Las manzanas y los melocotones van por buen camino. Salieron los primeros tomates y calabacines. Los pimientos empiezan a sacar flor. Las zanahorias y las lechugas van creciendo, poco a poco pero avanzan. Ni rastro de las sandías y las berenjenas. Las cebollas ya están a punto para ser recolectadas. Seguiremos informando...

domingo, 6 de junio de 2010

Los árboles de mi infancia

En el blog Arbres Amics han colgado una entrada tristísima, que habla de la desaparición de un árbol mágico: la magnolia de la infancia de Joan Calsapeu. Resulta un texto demoledor, que me ha hecho llorar al ir recordando los árboles de mi infancia -mientras escribo esta entrada- y pensando qué sera de ellos, al ritmo que vamos.

El primero de ellos -casualmente hablé de ello en Facebook hace unos días, al descubrir esta foto que había colgado el amigo tramuntanauta (gràcies per deixar-me reproduir-la!)- es la morera de Massanella. La foto me hizo recordar vivamente mi infancia, pude sentir de nuevo la sensación de felicidad de ir pedaleando sobre mi bici roja hasta Massanella, a recoger hojas para los gusanos de seda. Un paseo entre los campos de secano que rodean Mancor de la Vall, el pueblo donde me crié. Guardo miles de recuerdos vinculados a esos caminos, tantas veces transitados caminando, corriendo, en bicicleta, durante dos décadas. Cruzándome con tanta otra gente que también salía a caminar. En aquellos tiempos, la gente no pagaba cuotas de gimnasio...

Casualmente donde vivo ahora hay una gran morera, exhuberante y monumental como aquella magnolia, y en esta época del año dos niñas en bicicleta se paran a recoger hojas. La primera vez que las ví se marcharon asustadas. Tuve que salir tras ellas para explicarles que vinieran cuando quisieran y cogieran cuantas hojas necesitaran. Prometo que les hubiera dado también un abrazo, tan agradecida les estaba por traer al frente recuerdos felices de mi propia infancia... La morera nos da la bienvenida todos los días, cuando abrimos la puerta para ir al colegio y a trabajar. Acoge a los pájaros que me despiertan con alegría todas las mañanas -no hay despertador que pueda superar el placer de escuchar esa melodía, solo una voz amorosa puede igualarlo-. Y nos regala su sombra todo el verano, lo cual la convierte en el sitio ideal para jugar al futbol o preparar una merienda. Me resulta imposible saber su edad, pero es sin duda la matriarca del jardín, y un hito en el barrio por su inmensa altura. Lo percibo como un ejemplar feliz, sano y robusto, que crece a su aire y guarda la sabiduría de otro tiempo. Cuando necesito pensar me siento a su sombra o dejo que mi mirada se pierda entre sus hojas, sé que al cabo de un rato todo se ve de otro color.

Otros árboles que también puedo recordar de forma nítida son los cipreses que había en mi casa. Porque aunque esa casa ya no sea mi casa, y sea la casa de otros niños ahora, siempre será mi casa... Los cipreses que había al fondo del jardín y junto a la escalera desaparecieron hace muchos años, pero aún puedo recordar perfectamente tantas horas a su sombra, sentada entre dos troncos. A veces jugando a cocinitas y a tiendas, con mi hermana, usando sus frutos y hojas secas como si fueran alimentos. A veces escondiéndome, con un libro en la mano, buscando un poco de paz. Cuando la palabra tiempo tenía otro significado, porque no se perdía, se dejaba pasar sin ninguna prisa...

También recuerdo los campos de almendros y algarrobos que rodeaban mi casa, y que eran nuestros rincones de juegos favoritos. Con mis hermanos y mis vecinos pasé mañanas y tardes enteras haciendo cabañas y creando escondites, llevando troncos y chismes de aquí para allá, probando alternativas y haciendo reformas, y sobre todo inventando historias. Con esa bendita habilidad que tienen los niños para disfrutar el presente, sin pensar en nada más y perdiendo la noción del tiempo. Se podía salir por la puerta de casa tras el desayuno y de repente escuchar una voz que nos reclamaba a comer. Uno de mis sueños recurrentes siendo niña (en el sentido literal del término, pero también un anhelo en el sentido que pensaba que sólo los mayores lo podían lograr) era vivir sobre uno de esos árboles, hacer una cabaña en la que fuera posible vivir y conseguir que tuviera un techo que no se hundiera sobre nuestras cabezas. Me alegra que los de Marlango se hayan animado a hacerlo realidad.



Otro árbol que asocio con mi infancia es el cerezo de Don Sebastián, un anciano que vivía en la casa de al lado. Nos dejaba entrar en su jardín a recoger y comer todas las cerezas que quisiéramos. Dicen que la fruta hurtada es la que mejor sabe (robatorum per menjatorum non est pecatorum, dicen), aunque no era el caso porque nosotros teníamos consentimiento, pero igualmente pasar un rato encaramados al cerezo ajeno en busca de las más maduras, y ponérnoslas como pendientes, fueron unos ratos deliciosamente festivos. Momentos de felicidad que deberíamos (debemos!) permitir que todo/a niño/a pueda vivir: el placer, el esfuerzo y el orgullo de cultivar y cosechar sus propios alimentos. En mi casa, por suerte, hay dos cerezos. Son pequeños y no podemos encaramarnos a recoger sus frutos pero cada año volvemos a lucir pendientes de cereza.

Soy la que soy, entre otras cuestiones, por el lugar en el que crecí y los árboles con los que conviví, y sé que le debo mucho a todos ellos. Justamente ayer 5 de junio era el día del medio ambiente, que este año se difundió con el lema "Muchas especies. Un Planeta. Un Futuro". Triste que debamos tener un día para recordar semejante evidencia. Quien no entiende que somos parte de la naturaleza, que dependemos de ella y que a ella nos debemos, y niega la responsabilidad que tenemos como individuos y como sociedad, es pura y simplemente un necio.

sábado, 5 de junio de 2010

Dos años de huerto

Dentro de unos días se cumplirán dos años que montamos el huerto y sembramos los primeros plantones. El año pasado ya hablé sobre ello, lo reproduzco en verde. A todo lo que dije, no le quito ni le pongo una coma. Si acaso le añado (al final) unas cuantas líneas, con lo que hoy por hoy creo que es este blog.
Es difícil explicar el cúmulo de sensaciones, vivencias y recuerdos que este año me ha aportado, porque todo lo que hemos hecho supera las meras acciones - sembrar plantones y semillas, luchar contra pulgones, quitar malas hierbas y regar-, va más allá. Me quedo con otras cosas más intangibles, que me han pasado por primera vez en este año de huerto, y que colateralmente han contribuido a conocer mejor mis capacidades y mis límites:
  • las dudas de los días previos
  • la satisfacción de haber montado las paradas
  • la perplejidad de ver surgir las primeras flores
  • la tranquilidad que aporta regar al anochecer
  • la desilusión de los intentos fallidos
  • la magia de la naturaleza, que todo lo puede
  • la recompensa de las cosechas
  • el festín de los sabores
  • la perseverancia depositada en vencer a los pulgones
  • la libertad de saltarse un poco el método
  • la apatía del invierno
  • la alegría de compartir los resultados con las personas que quiero
  • las necesidad de experimentar
  • la curiosidad por aprender
  • la superación del miedo al fracaso
  • la energía canalizada en quitar malas hierbas
  • la sensación de transitar un camino propio
  • la paciencia de dejar crecer los frutos hasta su momento justo
  • las ganas de divertirse
  • la oportunidad de dialogar e intercambiar conocimiento
  • la felicidad de trabajar a medias
  • la satisfacción de descubrir resultados en los frutales, tras años de espera
  • la suerte de tener un trocito de tierra al sol
  • la renovación que trae el buen tiempo
  • la tristeza de recoger la última hortaliza de cada temporada
  • la aceptación del paso de las estaciones, las inclemencias, los sucesos y los imprevistos
  • la intuición de guardar semillas para empezar de nuevo
  • el amor depositado en un proyecto, y en un futuro
Me dejo otras muchas sensaciones, a las que me cuesta poner palabras. Quizás el año que viene me resulte más fácil, y entonces prometo compartirlas. Gracias por estar allí todo este año, por echarme un mano en el huerto, por darme consejos y ánimos, por leer el blog y dejar algún comentario. Muchas gracias, de corazón.
¿Qué añadiría acerca de este último año?

Empecé este blog como un diario del jardín. Deseaba ir identificando la flora tan diversa, y para mí desconocida, que teníamos en casa, e ir explicando cómo iba cambiando el jardín a lo largo de los años porque era inevitabe ir poniendo y quitando plantas. Me pareció que a los chicos les gustaría leerlo cuando fueran mayores y les ayudaría a recordar detalles de su infancia. A la vez sentía (y siento todavía) una creciente necesidad de leer sobre horticultura y ecología, y con el blog podía ordenar conceptos, dejar por escrito algunas ideas, y pensar en las emociones que el huerto estaba despertando. Al escribir desentrañaba el diálogo que empecé a tener con la tierra, con la naturaleza, a raiz de llegar a esta casa.

Entrada a entrada, se ha ido construyendo Diálogo con la Tierra. Aún no sé qué es, este blog, y qué quiere ser 'de mayor'. Han pasado dos años y sigo escribiendo, pero porque también sigo caminando, respirando, trabajando, sonriendo, soñando, viviendo de la manera que sé, o que soy:
  • Sin certezas, por pura intuición y por esa necesidad intensa de entender y entenderme
  • Sin un destino claro, pero con energía e ilusión para recorrer el camino
  • Con respeto hacia la tierra
  • Con espíritu crítico respecto a lo que veo y aprendo
  • Con honestidad y con mucha humildad -porque es sólo el diario de mi huerto, como otros tantos huertos que hay en el mundo, no es un blog técnico, no soy profesional, no pretendo llegar a nada-
  • Con vocación de aprender cualquier cosa que me ayude a ser mejor persona
  • Con gratitud por todo lo que el huerto me ha regalado
  • Y con mucha curiosidad por todo lo que ha de llegar

martes, 1 de junio de 2010

Taller de agricultura ecológica


Si llevas un tiempo planteándote cultivar verduras y hortalizas en casa, pero no sabes ni por dónde empezar, este sábado tienes una oportunidad de oro para aclarar todas las dudas.

Las imágenes adjuntas corresponden a los minihuertos que se alquilan en la Biogranja La Real, situada junto al Monasterio de la Real, de Palma -de la que ya os he hablado en otra ocasión. Fueron tomadas a primeros de abril, por tanto podeis ver la siembra de otoño, espléndida y variada.

Tu también puedes disfrutar de algo así de bello y saludable en tu propia casa. Anímate a cultivar un huerto, si tienes una pequeña porción de terreno, o prepara tu terraza o balcón para acoger mesas de cultivo, jardineras o maceteros grandes). Te lo recomiendo, porque es una actividad fácil, divertida, saludable y relajante, muy gratificante, te ayuda a comer más sano, y además podrás disfrutar todo el verano del color y sabor de auténticos tomates, pimientos y berenjenas, lechugas y aromáticas.

Precisamente en la Biogranja- tendrá este sábado 05 de junio un taller de agricultura ecológica, en el que se explicarán algunas nociones básicas sobre el huerto eco-familiar. Alternando explicaciones y prácticas, a lo largo de la mañana se irá explicando cómo diseñar el huerto y cómo decidir qué plantar, dónde y cuándo. También se tratarán cuestiones importantes del día a día: como trabajar la tierra, fertilizantes, plagas y enfermedades, o el montaje del riego automático. El taller tendrá lugar de 9 a 14 horas y su precio es de 50€. Más información e inscripciones en el 971 25 41 95.

lunes, 24 de mayo de 2010

Apuesta por la Soberanía Alimentaria

Organiza: Àrea Sensibilització i Educació al Desenvolupament de la CAIB. Pl. de la Drassana, 4, 2n. pis. 07012 Palma. tel. 971177428. fax.971177403

La soberanía alimentaria es un concepto que va muy ligado al comercio justo, la defensa de la biodiversidad y el desarrollo socioeconómico local y sostenible. Hace referencia al derecho de los pueblos, de sus Paises o Uniones de Estados a definir su política agraria y alimentaria, sin dumping frente a países terceros. El concepto, una alternativa a las políticas neoliberales, fue desarrollado por Vía Campesina y llevado al debate público con ocasión de la Cumbre Mundial de la Alimentación en 1996 . Desde entonces, se ha convertido en un tema mayor del debate agrario internacional, incluso dentro de las Naciones Unidas, y fue el tema principal del foro ONG, paralelo a la cumbre mundial de la alimentacion de la FAO de junio del 2002. Sus cinco ideas clave son:
  1. Priorizar la producción agrícola local para alimentar a la población, el acceso de los/as campesinos/as y de los sin tierra a la tierra, al agua, a las semillas y al crédito. De ahí la necesidad de reformas agrarias, de la lucha contra los OGM (Organismos Genéticamente modificados), para el libre acceso a las semillas, y de mantener el agua en su calidad de bien público que se reparta de una forma sostenible.
  2. El derecho de los campesinos a producir alimentos y el derecho de los consumidores a poder decidir lo que quieren consumir y, como y quien se lo produce.
  3. El derecho de los Países a protegerse de las importaciones agrícolas y alimentarias demasiado baratas, con unos precios agrícolas ligados a los costes de producción : es posible siempre que los Países o las Uniones tengan el derecho de gravar con impuestos las importaciones demasiado baratas, que se comprometan a favor de una producción campesina sostenible y que controlen la producción en el mercado interior para evitar unos excedentes estructurales.
  4. La participación de los pueblos en la definicion de política agraria. El reconocimiento de los derechos de las zonas campesinas que desempeñan un papel esencial en la producción agrícola y en la alimentación.
  5. La soberanía alimentaria no está en contra de los intercambios con otras regiones de producciones específicas que constituyen la diversidad de nuestro planeta, pero prioriza la producción local y regional frente a la exportación. Considera que hace falta dotar estos intercambios de un nuevo marco que permita garantizar a los pueblos la seguridad alimentaria, que permita unas ayudas públicas a los campesinos, siempre que no sirvan directa o indirectamente a exportar a precios bajos, y que garantice la estabilidad de los precios agrícolas a escala internacional mediante unos acuerdos internacionales de control de la producción.
Si quieres saber más sobre el concepto de Soberanía Alimentaria, puedes consultar la entrada de la Wikipedia o leer un poco más en internet. O consultar la web de la Xarxa de Consum Solidari.

domingo, 23 de mayo de 2010

Los árboles singulares de Palma

Ruta dels arbres singulars de Ciutat. Margalida Castells, Secció De Ruta, Diari de Balears, 22/05/2010, p. 47

A més d’un inestimable valor ecològic, seixanta arbres de les Illes compten amb algun aspecte emblemàtic que els ha fet mereixedors de fer part del Catàleg d’Arbres Singulars de les Illes Balears, ja sigui per ésser font d’inspiració d’arts plàstiques o literàries, per apareixer a mites, llegendes i tradicions populars, per testimoniar esdeveniments històrics o per presentar certs trets diferencials. No són tots els que mereixen aquest distintiu a les nostres illes però és un bon començament per preservar de la degradació i la desaparició un patrimoni natural insustituïble i assegurar-ne la seva protecció i l’adient manteniment. Si bé el catàleg va ser iniciat l’any 1993 són destacables les incorporacions realitzades entre els anys 2001 i 2003, tant per nombre com per diversitat d’espècies.

Aquesta setmana vos proposam una mirada i una passejada diferent per Ciutat, deixant en un segon plànol els elements històricoartístics que habitualment suposen l’eix central de la nostra proposta per gaudir una mica de la natura urbana, sovint desconeguda, a voltes poc valorada però que mai hauria de desaparèixer. La proposta d’avui és només un tast de la bellesa arbòria de la nostra ciutat, articulada entorn d’aquells que han estat reconeguts com excepcionals.

L’inici de la ruta, com no podria ser altre ja que aquest és el punt zero de la ciutat i de l’illa de Mallorca, és l’olivera de la plaça de Cort (A), amb cinc-cents anys d’antiguitat. Té un diàmetre de set metres, el seu tronc fa dos metres i mig d’alçada i la capçada en fa altres sis. Encara que es tracta d’un arbre trasplantat, precisament per la seva ubicació i reconeixement social és considerat un arbre emblemàtic de Ciutat, tal volta és el més conegut de la ciutat. Quantes fotografies li hauran fet els turistes! Quants mallorquins i mallorquines han decidit trobar-se a la seva ombra o al veí banc de’n Sinofós!

Baixam la costa del Conquistador fins a la plaça de la Reina (B), en el jardí de la qual es troba la Bellaombra (Phytolacca dioica) més gran de les Illes Balears. Es tracta d’un especímen centenari de més de 13 metres i amb una capçada amb 18 metres de diàmetre, prou imponent com per merèixer que fem un descans en els jardins de la plaça. Continuam la ruta pels jardins de l’hort del rei en direcció a la mar. Entre les palmeres dels voltants de la Llonja (C), en el lateral del passeig Sagrera, s’amaga un arbre únic tant per la seva excepcionalitat en les Illes Balears, com pel seu tamany, superior a d’altres que trobam a les Illes. Es tracta d’una lagunària (Lagunaria patersonii) centenària, el tronc de la qual mesura dos metres, als quals hem d’afegir-ne divuit més de la capçada, ben esponerosa aquesta ja que té un diàmetre de catorze metres.

Serpentejant pels carrers del barri de Sant Pere arribam fins a la plaça de Santa Catalina (D), que es troba entre l’església de Santa Creu i el Baluard de Sant Pere. La plaça compta amb un excepcional conjunt de pins blancs (Pinus halepensis) que segons sembla tenen més de cinc-cents anys. De la mateixa espècie hem d’esmentar que darrera Magisteri (E) fins fa uns anys hi havia un dels pins més bells i grans de Ciutat, tenia més de vuitanta anys i entre tronc i capçada feia més de tretze metres.

Des del passeig Mallorca, per on passa Sa Riera, ens dirigim cap a la Rambla, antic llit del mateix torrent. Amb més de cent cinquanta anys d’història i per la seva esplèndida figura no passa gens desapercebut al vianant el ficus (Ficus elestica) dels jardins de la Misericòrdia (F). Es tracta d’un dels dos exemplars més grans de les Illes Balears. La seva capçada té un diàmetre de 33 metres i actualment apuja a 26 metres, als quals hem d’afegir dos metres i mig de tronc, tot i que continua creixent. També remarcable és el bicentenari ficus del cementeri municipal (G) l’altre gran exemplar les Illes, amb nou metres d’altura i 21 metres de diàmetre.

Per acabar, si tenim oportunitat de visitar el golf de Son Muntaner, hi trobarem una excepcional olivera (Olea europaea) coneguda com na Capitana. Aquest arbre indubtablement pot ser considerat singular perquè la seva longevitat mil·lenària li ha otorgat unes dimensions i la forma de tronc paradigmàtiques. La capçada supera els sis metres de diàmetre i entre el tronc i la capçada apuja fins als nou metres. Aquí acabam la ruta proposada, però ben aviat vos farem una altra recorregut amb alguns arbres de la part forana mallorquina com a indubtables i singulars testimonis de la vida a possessions, convents o cases senyorials o que han sobreviscut a l’explotació econòmica del territori per part dels nostres avantpassats.

jueves, 20 de mayo de 2010

El cambio (a la alimentación consciente) es ahora



"... Si los niños no saben qué son estas verduras, entonces nunca se las van a comer. (...) Es profundamente importante que cada niño que salga de la escuela sepa cocinar diez recetas que puedan salvar su vida. Habilidades para la vida. (...) Ahora veamos, si hacemos todo esto, y podemos hacerlo, esto es alcanzable. Puedes hacer el bien y hacer negocio. Sin duda alguna. Pero los hogares necesitan empezar a compartir esto volver a cocinar, ¡Seguro! Compartir esto como una filosofía. Y para mí es bastante romántico. Pero significa que si una persona enseña a tres cómo cocinar algo, y que estos que aprendieron enseñen a otros tres esto necesita repetirse sólo 25 veces, para alcanzar a toda la población de Norteamérica. Romántico sí, pero, lo que es más importante, es que la gente se de cuenta de que sus esfuerzos individuales hacen la diferencia. Debemos recuperar lo que perdimos. La cocina de Huntington. En Huntington, cuando hice este programa, saben, conseguimos este programa en horario estelar y con suerte inspirará a mucha gente a formar parte de este cambio. Verdaderamente creo que estos cambios sucederán. En la cocina de Huntington. Yo trabajo con la comunidad. Trabajé en las escuelas, conseguí recursos permanentes, para lograr que cada escuela en el área, cambiara de la comida chatarra a comida sana, Seis mil quinientos dolares por escuela.

Y es gente enseñando gente. Ustedes saben, cocineros locales enseñando a personas locales. Son lecciones de cocina, lecciones gratis en la calle principal. Esto es cambio real y tangible. En todo Norteamérica, si miramos hacia atras, hay una gran cantidad de cosas maravillosas sucediendo. Están pasando cosas hermosas. Hay ángeles en todo Norteamérica, haciendo cosas fantasticas en las escuelas, arreglos entre granjas y escuelas, huertas, educación. Hay personas increíbles que están haciendo esto ya. El problema es que ellos quieren multiplicar lo que están haciendo a la siguiente escuela, y a la siguiente. Pero no hay dinero. Necesitamos reconocer a los expertos y a los ángeles rápido. Identificarlos y asignarles los recursos para que multipliquen lo que ya están haciendo, y haciéndolo bien. La Norteamérica empresarial necesita apoyar a la Sra. Obama en las cosas que desea hacer. (...)

Mi deseo es que ustedes ayuden a formar un movimiento fuerte y sostenible para educar a todos los niños sobre la comida, para inspirar a las familias a cocinar otra vez, y ayudar a que las personas en todo el mundo puedan pelear de frente contra la obesidad." (Jamie Oliver)

[Gràcies, Joan, efectivament el video és brutalment inspirador!]

Nota 1: si tu reader no te deja ver el vídeo, haz click aquí

Nota 2: Casi 600.000 estadounidenses se han unido ya a la cruzada de Jamie Oliver por una alimentación saludable. Aquí teneis el link a la web de la campaña y el link al perfil en Facebook.Os dejo también este vídeo

. :

domingo, 16 de mayo de 2010

Semillero y siembra de verano

Este post también se podría titular "Del Yes we can, al Just do it". Después de unas semanas dándole vueltas, pensando si era ya la hora de dar el salto, al final esta temporada me he decidido... A mediados de abril me quité de encima la pizca de pereza que lo impedía, y me acerqué al vivero en busca de algunos sobres de semillas con las que preparar, por vez primera después de dos años de experimentos en el huerto, los planteles.

Casi como un juego, fuimos llenando los semilleros con tierra bien abonada, depositando 3-4 semillas en cada envase, cubriéndolas con otra pizquita de tierra. Y tras una buena ducha con la regadera, las bandejas ya estaban listas para pasar unas semanas bajo el mini-invernadero o semillero que compré el año pasado. Concretamente hemos preparado semillas de calabaza sanmartín, calabacín diamante, col lombarda, espinacas, berenjena violeta y pimiento dulce italiano, tomates de ensalada y tomates cherry. Y porque nos quedamos sin envase, sin tierra y sin espacio en el invernadero, porque fuerzas, ganas y semillas nos quedaban.

Mientras los planteles aguardaban su momento óptimo bajo la protección del semillero, me tocó recoger las últimas verduras de la temporada otoñal: espinacas, acelgas, puerros y cebolletas, espinacas, zanahorias, y por supuesto las habas que ya están a punto. Tras cavar la tierra, y esparcir un lecho de compost (aún me queda del que traje hace dos años) y volver a colocar las mangueras exudantes, el martes 10 sembré algunos planteles que compré en Viveros Can Juanito: tomates raf y de ramillete, pimientos de padrón, además de rojos y verdes, berenjenas, sandía y dos tipos de lechuga.

En cuanto al semillero, a finales de abril estuvimos aclarando los brotes, y ese mismo día 10 estuvimos pasando las primeras matas a las paradas, el resto (tomates, berenjenas, pimientos) los pasaré el próximo miércoles 19. Es un poco antes de lo que las monté el primer verano, lo cual dicho de paso salvó mi cosecha, pues fue una primavera muy lluviosa y los que montaron el huerto pronto vieron como se les podrían las matas. Y bastante después que el año pasado, que no fue una buena cosecha, para qué negarlo, porque no regué lo suficiente, y aún lo cuidé menos. Ya veremos el resultado, como hemos puesto también planteles podré comparar resultados con las matas que he conseguido en el semillero.

En cuanto a otras tareas del huerto, hemos eliminado las malas hierbas y hemos plantado albahaca, la gran aliada de los tomates. También hemos puesto en vereda la menta chocolate, que había vuelto a adueñarse de las paradas, y francamente estoy a punto de eliminarla completamente, porque es con diferencia la aromática más invasora que conozco. Un poco más allá de las paradas, junto a la mimosa, hemos sembrado rúcula, perejil y tres plantas de fresón que esperemos que sí nos regalen frutos, pues será ya el tercer año que siembro fresas y nunca vimos el resultado.

Como premio a tanto esfuerzo, en otros rincones del jardín he plantado flores varias, de temporada, especialmente petunias y margaritas aunque también dos matas más de lavanda, porque es una de mis flores favoritas, y semillas de Bella de Noche (Mirabilis jalapa), simplemente porque al verla me recordó los veranos de mi infancia. Por si no la conoceis se trata de una planta que en verano y en otoño ofrece pequeñas flores rojas, rosas, blancas o amarillas, y que presenta una particularidad: sus flores se abren solamente desde la tarde hasta la mañana del día siguiente.

En la sección de frutales, todo sigue su curso: en unos días tendremos la primera cosecha de nísperos, los albaricoqueros muestran ya algunos frutos formados, pero los cerezos parece que este año no serán generosos. Los limoneros están cargados de flores, nuevamente, y el manzano muestra un sinfín de diminutos frutos con los que espero este año hacer compota. Y en el ciruelo, los huevos de mirlo ya se abrieron, y ahora tenemos cuatro polluelos.

Para acabar, resumen de tareas pendientes: colocar las cañas en las tomateras y la matas de berenjena, arrancar las plantas de haba que ya están secándose, sembrar grama en la zona de los olivos, y quizás también distribuir una bala de paja en los senderos, lo que evitará que sigan saliendo tantas malas hierbas. Nota: en negrita, las referencias a las fotos de esta entrada.

miércoles, 28 de abril de 2010

Acontecimientos inesperados

Hay días mágicos, sorprendentes, en los que la Vida parece querer mostrarte algo, y el sábado creo que fue uno de ellos. A lo largo de la mañana se fueron sucediendo momentos y acontecimientos que pueden parecer cotidianos e irrelevantes pero que en esta casa eran absolutamente inesperados, y mágicamente coincidentes, que nos abrieron los ojos a una evidencia, sencilla pero esencial: el jardín se encuentra en plena primavera e irradia vitalidad.

Para empezar, al desayunar descubrí una mariposa en la ventana de la cocina. Lo sorprendente es que estaba en la cara interior del cristal, y allí se quedó tan tranquilamente durante todo el día. El día era luminoso y cálido, se respiraba en el ambiente ese aroma de fin de semana que invita a disfrutar de la casa, así que mientras se preparaba una crema de calabaza para el almuerzo, decidimos dedicarle un rato al huerto.

Dídac y yo estuvimos recogiendo las habas, tantas que llenamos completamente la cesta de paja. A continuación pasamos un rato bajo el limonero grande recogiendo limones para hacer mermelada y limonada. Al hacerlo comentamos que era una suerte tener nuestro propio huerto, sobre todo cuando recoges tanto sin apenas esfuerzo pues francamente, con lo que ha llovido este invierno, las habas y los limoneros se han criado solos.

Como hacía unos tres días que había preparado el semillero, quise comprobar si los planteles iban saliendo a buen ritmo o no. Efectivamente no recibían suficiente sol, así que dedicamos un rato a moverlos y después a regarlos, y nuestra conversación derivó hacia las expectativas e ilusiones depositadas en las semillas sembradas días antes, si finalmente podremos tener todos los planteles que necesitamos, y fueron surgiendo mil preguntas ("y cuantos tomates darán, y de qué tipo, y qué haremos con ellos, y esto otro que es, y esto porqué no ha salido todavía, y porqué has sembrado col lombarda...")

Acto seguido fuimos regando con calma, uno a uno, todos los árboles - por ahora diecinueve-, observando cuáles ya están sacando frutos y cuales todavía están en floración. Hace un par de semanas, Hugo y yo quitamos la malas hierbas al huerto, pasamos el motocultor e hicimos los alcorques a los árboles, para que el agua del riego les beneficie completamente, y la verdad es que ha funcionado porque llevan un mes excelente, sacando más hojas y flores que otros años. La higuera sigue creciendo a buen ritmo, el granado está espléndido, y los frutales parece que darán una buena cosecha (cerezas, manzanas, albaricoques) y por primera vez tendremos nísperos, un montón de ellos. El manzano está mucho más cargado de flores que el año pasado, confio en poder hacer compota.

Mientras regábamos los frutales descubrimos un nido en el ciruelo, con un huevo verde azulado en su interior (días después, ya tiene cuatro huevos, y parece que son de mirlo - Turdus merula). Es la primera vez que descubrimos un nido en el jardín de casa así que supuso una pequeña algarabía. Tras la pausa continuamos regando el jardín, en concreto la zona donde he plantado recientemente fresas y rúcula, y entonces oímos un leve quejido: en lo alto del tejadillo que hay junto a la mimosa, había un pequeño gatito negro maullando suavemente. Miguel, el más valiente y paciente del grupo, estuvo ganándose su confianza y finalmente la consiguió bajar. Descubrimos que era una gatita, calculamos que tiene unas dos semanas de vida porque ya tenía algunos dientes, bastante pelo y los ojos plenamente abiertos -pedazo de ojazos azules, por cierto-. La pusimos en un cesto, sobre un cojín, y empezamos a alimentarla, dándole un poco de leche con ayuda de una jeringa y de una cucharita. Fuimos testigos de los que posiblemente eran sus primeros pasos o casi, pues en el tejadillo no le debía resultar fácil moverse con las ramas de la mimosa, se notaba porque andaba bastante desgarbada y le fallaban las patas traseras. ¿Nos la quedamos, nos la quedamos? Pues claro, si ella quería, era indudable que entraba a formar parte de la familia. Tras un arduo debate, llegamos a un consenso sobre el nombre que tendrá: Pelusa.

Mientras estábamos absortos y felices con nuestra nueva compañera, descubrimos con sorpresa que algo se movía entre las plantas del huerto. Al acercarnos vimos a este erizo sobre una de las bovadillas. Ya un par de veces habíamos visto erizos en el jardín, de hecho nos enterábamos porque nuestro perro Rexi se ( ponía a ladrar de una manera desesperada, porque al descubrirlo y acercarse a husmear, se pinchaba, entonces el erizo se hacía una bola y era lo único que habíamos conseguido ver, nunca habíamos visto (en casa) el erizo tranquilo como pudimos disfrutarlo el sábado pasado.

En resumen, el balance de la mañana no podría ser más positivo. En un par de horas en el jardín disfrutamos recogiendo una cosecha abundante de habas y limones; descubriendo una mariposa, un nido de mirlo, una gatita y un erizo; confirmando que los planteles van creciendo a buen ritmo y los frutales nos darán una buena cosecha. Quizás todo ello sea coincidencia, o tal vez es que aquel día estábamos más receptivos a observar lo que estaba sucediendo en el entorno, pero prefiero pensar que siempre que -como el sábado- le damos un poco de nuestro tiempo y cuidados, el huerto y el jardín nos devuelven alegrías y satisfacciones, nos ofrecen su belleza natural, nos recuerdan el ritmo de las estaciones, y nos desvelan la fuerza y sabiduría de la naturaleza. Todo parece indicar que el diálogo con la tierra continua...

jueves, 15 de abril de 2010

Se buscan pastores de árboles. Razón aquí.

Diálogo con la Tierra se suma a la iniciativa Pastores de árboles. Hemos registrado en el banco de árboles de este proyecto a nuestro querido Peral Bergamoto, o permanyer en catalán -podeis leer más sobre nuestro ejemplar, aquí-. Podeis ver nuestra nuestra ficha aquí, donde pronto añadiremos otros ejemplares del huerto y del jardín.

Casualmente el permanyer ha sido el primer árbol situado en las Baleares registrado en esta web. Esperemos que la situación mejore en los próximos días y pronto el mapa de árboles represente la diversidad y abundancia de árboles -en bosques, jardines urbanos, terrazas y balcones, huertos urbanos, en el mundo rural- que tenemos en las Islas Baleares. Por supuesto la situación es francamente mejorable, de hecho, os invito a leer las razones que esgrimen los impulsores del proyecto (las negritas son mías):
"Los árboles son imprescindibles para la vida en la Tierra. Además de proporcionarnos infinidad de productos (madera, alimentos, medicinas, etc.), los bosques son claves para la regulación del clima a nivel mundial; albergan numerosas especies de flora y fauna, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad; actúan como almacenes de carbono, controlando así el efecto invernadero; retienen los suelos y, por tanto, disminuyen la erosión y la desertificación; favorecen la fertilidad agrícola y regulan el ciclo hidrológico, entre otros beneficios.

Los bosques son además lugares para el ocio, la creación artística o, simplemente, el disfrute de su belleza y constituyen todo un símbolo para la mayoría de tradiciones, culturas y religiones, sin olvidar que más de mil millones de personas viven gracias a los ingresos generados por los ecosistemas boscosos.

A pesar de ello, según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) cada año desaparecen unos 13 millones de hectáreas de arbolado, que representan una superficie semejante a la de Grecia o Nicaragua. Las principales causas de deforestación a nivel mundial son la agricultura y ganadería, la extracción de petróleo y gas, los incendios, la explotación maderera, la minería, las plantaciones forestales, los macroproyectos de ingeniería civil y, en el caso concreto de los manglares, la cría de langostinos.

La eliminación de las áreas boscosas trae consigo una serie de graves consecuencias:

* Se producen desequilibrios en las cuencas hidrográficas, favoreciendo el desbordamiento de los ríos y, al mismo tiempo, el aumento de los períodos de sequía. Como consecuencia se incrementa la erosión del suelo, disminuyendo su fertilidad.
* La destrucción del hábitat precipita la extinción de numerosas especies de flora y fauna y genera, por tanto, una pérdida enorme de biodiversidad.
* Además, las talas masivas hacen desparecer el principal sumidero de carbono, agravando el problema del calentamiento global, al no ser el medio capaz de absorber cantidades suficientes de dióxido de carbono como para mantener sus niveles de concentración dentro de lo aconsejable. Cabe señalar que las emisiones de este gas a causa de la desaparición de los bosques naturales son superiores a las atribuibles al sector de los transportes.

Según el PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), para compensar la pérdida de árboles ocurrida durante el pasado decenio, sería necesario plantar 130 millones de hectáreas, lo equivalente a la superficie de Perú. Es decir, unos 14.000 millones de árboles cada año en los próximos 10 años y millones de árboles más para estabilizar los recursos de suelos y agua y atender las necesidades de madera. Para ello cada persona debería plantar y cuidar, al menos, dos plantones por año.
"
Después de leer este texto, no hacen falta más razones para sumarte a la iniciativa, sembrando un árbol o dos, este año, ¿verdad?. Plantar un árbol (a partir de un plantón, una semilla o una estaquilla), un gesto sencillo y gratificante con el que -entre tod@s- podemos asegurar la supervivencia de nuestros árboles y de nosotr@s mism@s. Si tienes jardín, terraza o incluso un balcón pueden participar en este proyecto. O quizás conoces a alguien a quien puedes ayudar sembrando tus dos ejemplares en su jardín, y ayudándole regularmente a su cuidado.

Y después, anímate a formar parte del Club “Pastores de Árboles” que acoge a todas aquellas personas o entidades que han dejado patente su responsabilidad con el medio ambiente, que han adquirido un compromiso con su entorno plantando y cuidando árboles. Al rellenar el compromiso de plantación se entra automáticamente a formar parte del Club, teniendo derecho además a obtener el carné de Pastor de Árboles.

Si después de leer esta entrada te animas a plantar algún árbol y sumarte al proyecto, me encantará que dejes un comentario en este blog, para poder visitar tu ficha y conocer en detalle qué árboles has plantado.

martes, 6 de abril de 2010

... y un gran paso para el peral bergamoto

Este estaba en la recámara para su regalo, con muchos géneros de conservas azucaradas, digo secas. Allí estaba la pera bergamota de Aranjuez, la ciruela ginovisca, melón de Granada, cidra sevillana, naranja y toronja de Plasencia, limón de Murcia, pepino de Valencia, tallos de las Islas, berenjena de Toledo, orejones de Aragón, patata de Málaga. Tenía camuesa, zanahoria, calabaza, confituras de mil maneras y otro infinito número de diferencias, que me traían el espíritu inquieto y el alma desasosegada. (Mateo Alemán, Guzmán de Alfarache, Madrid: Cátedra, 1997. 2 vols, pp. 438-39)

El permanyer que sembramos el año pasado ha sacado sus primeras flores. Como ya comenté en su momento, el 'permanyer' o 'peramanyer', en castellano Peral bergamoto o Peral calabacil (desconozco su nombre latino). Según relatan los autores del blog Amics Arbres y del blog Jardí Botànic Mundani (dos joyas en la red, a tener en cuenta pues recogen interesante información de las especies que acoge mi jardín), es un peral que produce peras de agua, de tamaño medio y forma redondeada -o de calabaza vinatera- y color verde amarillo, muy jugosas y aromáticas, consideradas una de las mejores peras de verano. El nombre está relacionado con la ciudad de Bérgamo, aunque en el Alguer ha derivado en pera gargamota (está documentada allí ya en el siglo XVII, distinguiéndose dos variedades, Sarda y Genovesa). No confundir con un cítrico llamado Bergamota, fruto de un árbol híbrido del limón agrio y la naranja agria que se produce en la provincia de Regio Calabría, Italiam cuyo nombre se piensa que proviene de la palabra de origen turco "Beg- Armudi" que significa Pera de Dios por su semejanza con la Pera Bergamota.

A propósito de este árbol, las Memorias instructivas, y curiosas sobre agricultura, comercio, industria,... escritas en 1780 por Miguel Gerónimo Suárez y Núñez (páginas 404-405): El Peral Bergamoto es de dos géneros, el uno mas temprano que otro. Los que echan la fruta mas temprana se llaman de Francia: es algo blanquecina, muy lisa y pintada de pecas, mas delgada de cáscara que no la tardía, y cuando está perfectamente madura tiene un color amarillo algo vaciado, pero de muy buen gusto y jugo. El otro género es mas tardío, muy verde la fruta y cuando está madura se vuelve muy amarilla, y de excelente gusto: es mas gorda de cáscara que la primera, y de más duración que ésta, pues permanece hasta mediados de Abril. Los arboles son unos, y otros de mediano cuerpo, y duración, aunque tratándolos bien son muy permanentes. Ya veremos de qué clase es el nuestro...

También aparece mencionada en la obra Arte de reposteria: en que se contiene todo gènero de hacer dulces secos..., escrito en 1786 por Juan de la Mata: La Pera Bergamota de Estio es gruesa, verde, sebosa, que imita mucho á la Pera Bergamota de Invierno ó de Otoño: su gusto es muy dulce y agradable. [...]La Pera Bergamota [de otoño]es gruesa y llana, el palo corto y delgado, el pellegito verde, y en madurando perfectamente, amarillo: su carne entre blanda y dura, su gusto azucarado, vinoso, y muy relevado: su sazon comienza á mediado de Octubre, y se guarda hasta fin de Diciembre. También se menciona una Pera Bergamota Suiza, "de pellegito rayado de verde en campo amarillo , llana y mantecosa"

Según el Diccionario enciclopédico gallego-castellano, de Eladio Rodríguez González (2001), la "Pera bergamota, muy fina y delicada, de tamaño mediano y forma redondeada; es de color verde amarillo, despide un olor aromático y está considerada como una de las mejores peras de verano.

El permanyer es un árbol poco frecuente en Mallorca. Este ejemplar procede de un esqueje de permanyer que se encontraba en el barranco de Biniaraix, concretamente en el olivar que allí tiene el amigo Antoni Font, y que llegó a nuestro jardín gracias a los cuidados iniciales que le dieron en Vivers Llabrés de Manacor. Las cuatro flores que luce estos días demuestran que ha sobrevivido a la siembra y se está aclimatando a la vida en Son Espanyol.

Acabo de dejar un aviso en los blogs Arbres amics y Agrofitness, que seguro celebrarán la noticia tanto como yo. Seguiremos informando...

domingo, 4 de abril de 2010

Recorriendo huertos ajenos

Cerca de casa -entendiendo cerca aquel lugar al que se puede llegar andando o en bici- han abierto un espacio que me parece singular y significativo. Se trata de la Biogranja La Real, un proyecto de Juan Aguiló, Manino González y Carlos Velasco que combina tres ingredientes: (1) mini-huertos urbanos en alquiler; (2) una tienda ecológica que abre de lunes a sábado de 10 a 20 horas (se puede hacer pedidos online y por teléfono: lareal@biogranja.es - 971 25 41 95) y que ofrece productos locales y ecológicos, como pan artesano, frutas y verduras de temporada, productos para celíacos, cosmética natural y productos bio-gourmet como vinos y quesos ecológicos; y (3) un cuidado programa de actividades para peques y grandes, que incluye lecturas poéticas, talleres de huerto en casa, charlas y clases de cocina (raw food, batidos verdes, pan ecológico, dulces, etc), y algunas actividades de crecimiento personal (respiración consciente, mandalas para niños, etc).

Nuestro primer contacto con este proyecto, hace unos días, ya había sido muy positivo. Me acerqué para hacer la reserva en un taller y descubrí que tenían harina ecológica de xeixa con la que ya he preparado un par de panes que quitaban el sentido. Ayer fuimos al taller de cocina ecológica para pequeños chefs, que impartió el chef Julio Garmendia para disfrute de una veintena de niños y niñas, de entre 4 y 10 años, y de algunas personas adultas que decidimos quedarnos toda la sesión. En primer lugar los peques bajaron al huerto, a recoger las verduras necesarias para realizar tres de los cuatro platos de la clase, que fueron concretamente una crema de verduras, bocadillo del pequeño chef, ensalada de pasta (con flores!) y finalmente fresas con mascarpone. Además de recolectar las verduras (con coliflor, brócoli, puerros, cebolleta, habas, guisantes, etc) fueron aprendiendo a distinguir otros productos del huerto. Después olieron, tocaron, limpiaron y cortaron los ingredientes; prepararon sus bocadillos con lechugas variadas, cherries, huevo duro, queso fresco y mayonesa; resolvieron algunas adivinanzas; escucharon atentamente las explicaciones del chef, para aprender a preparar una mayonesa verde (de perejil) para aliñar la ensalada y la salsa de queso para acompañar las fresas; y sobre todo, pudieron probar todo lo que habían preparado, e incluso caramelos de guisante :-)

Como los pequeños chef estaban bien entretenidos, pude recorrer con calma la zona de los minihuertos, conocer más a fondo el proyecto y sus valores, y captar el tono vital de sus promotores (puedes conocerles y saber más sobre el proyecto, en este vídeo). En unos tres mil metros cuadrados se han proyectado ya cincuenta y dos miniparcelas siguiendo el sistema de parades en crestall, que permite optimizar la producción en un espacio mínimo y establecer un sistema de rotación de cultivos que garantiza la productividad de la tierra. Por un alquiler mensual de (creo) setenta y cinco euros ofrecen un espacio de veinte metros cuadrados con la tierra aflojada, preparada (sistema de goteo por exudación) y bien abonada. El alquiler también incluye el agua del riego, plantones y semillas ecológicas, así como un asesoramiento por parte de los responsables.

En el par de horas que estuve por allí, pude comprobar que los cultivos crecen de forma generosa - tienen agua y abono en abundancia- pero que, como en cualquier huerto, allí también se teme a los caracoles, las heladas y las malas hierbas. Varias personas se acercaron a cuidar sus miniparcelas, quitar las malas hierbas, sembrar algunos planteles o recoger hortalizas y verduras que ya estaban a punto. Recorriendo huertos ajenos, me sentí como en casa. Me alegró escuchar algunos diálogos intergeneracionales, descubrir a un hombre planificando con mimo la siembra de primavera, y recordar sensaciones y valores que ya narré en el balance de mi primer año de huerto: el do-it-yourself, el respeto por la tierra y el ritmo de las estaciones, el disfrute del aire libre, el conocimiento compartido, la posibilidad de disfrutar de una alimentación responsable y sana, la responsabilidad individual frente a la huella ecológica, el valor del esfuerzo y la felicidad de la recompensa. Y me alegró saber que cada vez somos más personas en ese camino.