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sábado, 1 de octubre de 2011

Cómo y cuando plantar un árbol

Cuando el corazón está excitado, burlón, orgulloso, acusador, rencoroso, pícaro, ávido de cumplidos, desdeñoso, grosero, pendenciero, es preciso permanecer inmóvil como un tronco. (Shantideva)

Si estás pensando en plantar un árbol, aquí te dejo un link a un documento del vivero de Menut, donde encontrarás información completa de cómo y cuando hacerlo, y qué especies puedes utilizar a lo largo del año.

Algunos consejos más:

1. Siempre que sea posible, opta por especies autóctonas y también en la medida de lo posible, ecológicas
2. Si vives en un ambiente donde el invierno es crudo, deberías esperar a la primavera para hacerlo
3. Debes plantar en un tiempo en que se prevean lluvias y no sequía
4. Prepara la tierra adecuadamente
5. Si lo que vas a plantar son son pinos o encinas la época es entre Noviembre y Enero. Si lo que deseas plantar son frutales puedes hacerlo entre noviembre y marzo, para que aproveche las lluvias para arraigar bien y al llegar la primavera eche brotes nuevos. Si plantas en primavera es posible que el árbol no pueda arraigar bien y cuando llegue el verano sufra los calores y la falta de agua, lo que complica su enraizamiento y supervivencia.
6. Si el árbol joven viene en maceta, y ya está algo desarrollado, la fecha de trasplante no es tan importante aunque siempre deben evitarse los meses de calor.

Si necesitas saber más sobre este tema, también puedes consultar estas guías.

martes, 27 de septiembre de 2011

Tú también sumas

Josep Gordi es un docente experto y amante de los árboles, los bosques y el paisaje (aquí puedes acceder a su blog sobre el tema), miembro de la Cátedra de Geografía y Pensamiento Territorial de la Universitat de Girona y de la Red de Custodia del Territorio.

Ha preparado un libro titulado Els valors culturals i espirituals dels arbres mediterranis en el que realiza un recorrido por los valores culturales y espirituales que hemos vinculado, a lo largo de la historia, a diversas especies. La estructura de la obra (disponible aquí), nos muestra que Gordi desgrana la intensa asociación y conexión que las diversas civilizaciones han establecido con la naturaleza, desde las referencias mitológicas y la conexión entre naturaleza y espiritualidad, hasta los tesoros que esconden obras literarias y artísticas. La obra explica brevemente la evolución biogeográfica de los árboles del Mediterráneo, cuyo retroceso o despliegue se encuentra vinculada a la acción comercial, militar, estética y cultural de las distintas civilizaciones. Además, relata la vinculación de los árboles con la mitología y la literatura clásica, y con las religión musulmana y cristiana. Finalmente aborda la relación de los árboles con el folclore y la sociedad. Por si no puedes esperar a tenerlo entre las manos, puedes leer aquí un adelanto de su obra, en concreto la parte en que se comenta la relación entre los árboles y el pecado (como sucede con la manzana de Adán y Eva).

La cuestión es que Gordi, al no conseguir hasta el momento financiación para editar su obra, ha optado por promocionarla en Verkami, una web de crowdfunding o microfinanciación por multitudes, un lugar donde cada uno de nosotros puede contribuir, mediante una pequeña donación, a materializar ideas y proyectos de otros. El autor, en este caso, ha establecido tres modalidades de apoyo. La más económica, 20 euros, permite al donante recibir un ejemplar de la publicación. En segundo lugar, aportando 40 euros reservan dos plazas para una de las salidas programadas que permitirá conocer los valores culturales de los árboles de de Riells del Montseny, además de una copia del libro. Como última opción, especialmente destinada a instituciones, por 300 euros el autor realiza una conferencia y cede 10 ejemplares de la obra.

¡La experiencia ha sido todo un éxito! Faltan todavía once días para que se cierre la subasta pero Josep Gordi ya ha conseguido alcanzar la cifra mínima requerida para la edición de 200 ejemplares en papel y un ebook. Como indica su ficha, al superar tal cantidad se aumentará la tirada hasta 400 ejemplares, así que aún tienes la oportunidad de tener uno...

Además de contribuir económicamente a la edición de una obra de divulgación científica, para mí la importancia de este proyecto es que el autor ha decidido destinar una parte de las contribuciones recibidas, así como el dinero sobrante tras la edición y los derechos de autor, íntegros, a un proyecto de reforestación en Etiopía que lleva a cabo la ONG Sol Solidari y que consiste en la introducción de hornos solares y otras tecnologías para el ahorro de leña en los alrededores del bosque sagrado de Yimrihane (North Wollo, Etiopia). De hecho, por cada 45 euros que los ciudadanos entregamos al proyecto de Gordi, conseguimos comprar un horno solar y apoyamos la creación de talleres de producción y venta de cocinas gonze, que permiten economizar hasta la mitad de leña que una hoguera tradicional. Puedes ver más sobre el tema en este vídeo.

Sol Solidari 2008-2010 from Sol Solidari on Vimeo.

¿Necesitas más argumentos para convencerte? Nosotros ya nos hemos sumado, a hacer realidad el sueño de Josep Gordi. Esperamos poder recibir y hojear pronto su publicación, que se nos antoja deliciosa, pero sobre todo esperamos que aumente este tipo de iniciativas, y se conviertan en un gesto cotidiano, este tipo de propuestas de participación ciudadana por las que todos, y no sólo grandes empresas o instituciones públicas, nos implicaremos activamente en proyectos locales. En este caso es un libro, pero podrían ser cortometrajes, conciertos, exposiciones, webs educativas, ciclos de conferencias, cursos y talleres, proyectos científicos, espectáculos teatrales, fiestas solidarias, grabación o edición de discos, impresión de contenidos, puesta en marcha de negocios, proyectos de emprendeduría social... o cualquier sueño o proyecto con una proyección sociocultural, que alguien se ha dedicado a aterrizar y estructurar no para su beneficio personal sino porque cree que merece la pena, porque contribuye al desarrollo económico, social, científico y cultural de la comunidad en la que se inserta o de otros territorios más desfavorecidos.

¿Y te has parado a pensar cuantos profesionales se necesitan para desarrollar cada uno de los proyectos que acabo de mencionar? Me refiero a cuántas personas pueden conseguir un empleo, conservar su trabajo o consolidar su trayectoria profesional gracias a este cambio de paradigma, que deja atrás el modelo de proyecto que depende de la subvención pública, algo cada vez más difícil, y se acerca al proyecto independiente que se sufraga directamente con las aportaciones de los públicos que lo van a consumir o de determinados mecenas que deciden apoyarlo simplemente porque encaja con sus valores.

Hace falta diseñar e implementar fórmulas para que muchos profesionales puedan continuar en activo, puedan conectar y trabajar en red, puedan convivir en entornos horizontales y colaborativos, puedan sumar disciplinas diversas, puedan poner en común y aportarse mutuamente lo que ya tienen: sobrados conocimientos, capacidades y talento para la creación y la innovación, pasión e ilusión por lo que hacen. Ingredientes que sin duda vale la pena potenciar y compartir con el resto de la comunidad, ya que permitirán articular procesos, proyectos, programas y planes que, a pesar de la crisis económica, los recortes públicos, y la incertidumbre social, nos permitirán avanzar y crecer individual y colectivamente. Y yo a eso me sumo también.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Plantando los bosques del futuro

El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento para plantar un árbol es ahora. (Proverbio Chino)

¿Sabes que el 2011 ha sido declarado por las Naciones Unidas como el Año Internacional de los Bosques? Su objetivo es difundir y fomentar la acción de la ciudadanía para gestionar de forma sostenible las masas forestales de todo el mundo, y elevar la conciencia sobre la responsabilidad individual y colectiva respecto a la naturaleza. ¿Te sumas a llevarlo a la acción?

La Asociación SOS Árboles es una asociación sin ánimo de lucro, con sede en Alcúdia (Mallorca, Illes Balears), que tiene por objetivo contribuir a la reforestación de zonas deprimidas, como así también promover la sensibilización medioambiental de los ciudadanos, creando acciones que ayuden a frenar el efecto invernadero causado por una excesiva concentración de co2 en el aire y ayudando a controlar en alguna medida el calentamiento global inminente.

Para los meses de octubre y noviembre ha programado ocho plantaciones:

• 7 de octubre Parc Bit Parc de innovación tecnológica Palma de Mallorca 500 árboles Autóctonos. Plantación Privada. Zona frente a los colegios Aixa-Aladern-Llaut. Haz clic aquí para conocer la ubicación.

• 9 de octubre Finca Sa Pedrissa. Mancor de la Vall. 500 árboles autóctonos. Ubicación aquí.

• 16 de octubre Can Picafort. Carretera Arta s/n. Parque Público. 500 árboles autóctonos.

• 22 de octubre Plaza Publica- Inca. Frente a la Policía Local. Zona del Cementerio. 500 árboles autóctonos.

• 23 de octubre Parque Público. Calvia, Santa Ponsa. Gran Vía Mallorca esquina Jaime Primero. 500 árboles autóctonos.

• 30 de Octubre Barcares, terrenos públicos, Alcudia. Cedidos 4 espacios públicos para reforestar. Comenzamos con evento de dos espacios. 500 árboles autóctonos.

• Sin fecha concretada: Plaza pública. Cala ratjada. Ayuntamiento Capdepera. noviembre 2011

• Sin fecha concretada: Espacio publico frente a la Ermita de Sto. Cristo. Llubi. noviembre 2011

Todos los ciudadanos de Mallorca que se sientan comprometidos con la naturaleza y quieran participar en una o más de estas plantaciones, creando así vida, deben acudir a la actividad (gratuita) con una azada, algo de comer, agua y un sombrero.

Cabe destacar que en SOS Árboles realizan las plantaciones de manera responsable, añadiendo hongos simbióticos, lo que garantiza la supervivencia de los plantines, y realizando un seguimiento de cada una de las actuaciones. De igual modo dichas plantaciones son el fruto de un estudio exhaustivo de los predios y las especies autóctonas más idóneas.

Al margen de estas campañas de plantación, SOS Árboles anima diariamente a los ciudadanos a apadrinar árboles, plantarlos, cuidarlos, verlos crecer... Para acogerse es suficiente con tener un jardín o finca y escoger entre varias especies (madroños, cipreses, olivos silvestres, pinos, encinas, etc) con los que en estos momentos la asociación cuenta.

Sabemos que cada acción concretada hoy, será un beneficio incalculable para las futuras generaciones, y que es en el momento presente que hay que tomar decisiones concientes. Por ello, actualmente los esfuerzos de SOS Árboles se centran en identificar fincas públicas y privadas que tengan necesidad de forestación, realizar plantaciones organizando eventos creados a tal efecto, durante los cuales también se proporciona información de utilidad a los participantes, para que se constituyan en agentes activos en la preservación de la biodiversidad. Además quiere crear redes de seres humanos conscientes de la urgencia de ayuda de nuestra tierra, que nos suplica socorro. Tenemos entre todos un poder: restaurar la madre tierra para nosotros mismos, los que vendrán y todos los seres vivos de este planeta. La plantación de árboles y el aprendizaje y divulgación de todo ello, por tanto, se convierte en una acción mas decisiva y radical.

La meta del proyecto es comprometer a un mínimo de un millón de personas en el territorio español para plantar en un solo día un millón de árboles. La fecha ya está decidida: el 18 de marzo del 2012, por tres razones comienza la primavera, la luna esta en fase decreciente, estado óptimo para la plantación y es un domingo. Para realizar la recogida y plantación se dispondrá en realidad de un total de siete días, desde el jueves anterior de la fecha elegida hasta el 21 de marzo, en que se dará como finalizado el proyecto, coincidiendo con el día mundial de la forestación.

Puedes saber más sobre SOS Árboles en su web y su grupo Facebook. También pueden contactarles vía email: asociacion@sosarboles.com

PD. La foto que acompaña esta entrada está tomada en el bosque que rodea el Castillo de la Pena, Sintra (Portugal)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Los colores del otoño

Los colores del caqui (Diospyros kaki) que vive al fondo del jardín me alegran el desayuno.
Puedes saber más sobre esta especie aquí, aquí y aquí.

TARDOR

Sol de tardor que comences a esgrogueir tants jardins,
que endolceixes fulla a fulla tots els recers i camins,
que omples de melangia els passadissos del cor
i que duus a cada cosa tendrament la seva mort,
fes-me entrar a la teva dansa, sol de tardor complaent,
ves mirant sense recança els poders que té la ment,
apilona’ls amb les fulles que, cansades del seu vol,
amb un esclat incendies i es perden en fumerol.

(Narcís Comadira)

CANT DE NOVEMBRE

El vermell dels arbres,
Encès per la posta –dels sols hivernals,
Delita i penetra
Lo mateix que aquells verds primaverals.
Germans, alcem els cors, que tot és bell,
El verd i el vermell!
Alcem els cors cantant la vida entera
Amb els brots i amb les fulles que se’n van;
Gosem el dia sens mirar endarrera,
Sense pensar amb els dies que vindran.
Gosa el moment;
Gosa el moment que et convida,
I correràs alegre a tot combat:
Un dia de vida, és vida;
Gosa el moment que t’ha sigut donat.
No t’entristeixin, doncs, els funerals novembres,
Ni planyis mort lo que ha tingut ple ser...
De plànyer és el donzell que ajeu sos membres
Ans d’haver-los cansat en el plaer.

(Joan Maragall)

domingo, 6 de junio de 2010

Los árboles de mi infancia

En el blog Arbres Amics han colgado una entrada tristísima, que habla de la desaparición de un árbol mágico: la magnolia de la infancia de Joan Calsapeu. Resulta un texto demoledor, que me ha hecho llorar al ir recordando los árboles de mi infancia -mientras escribo esta entrada- y pensando qué sera de ellos, al ritmo que vamos.

El primero de ellos -casualmente hablé de ello en Facebook hace unos días, al descubrir esta foto que había colgado el amigo tramuntanauta (gràcies per deixar-me reproduir-la!)- es la morera de Massanella. La foto me hizo recordar vivamente mi infancia, pude sentir de nuevo la sensación de felicidad de ir pedaleando sobre mi bici roja hasta Massanella, a recoger hojas para los gusanos de seda. Un paseo entre los campos de secano que rodean Mancor de la Vall, el pueblo donde me crié. Guardo miles de recuerdos vinculados a esos caminos, tantas veces transitados caminando, corriendo, en bicicleta, durante dos décadas. Cruzándome con tanta otra gente que también salía a caminar. En aquellos tiempos, la gente no pagaba cuotas de gimnasio...

Casualmente donde vivo ahora hay una gran morera, exhuberante y monumental como aquella magnolia, y en esta época del año dos niñas en bicicleta se paran a recoger hojas. La primera vez que las ví se marcharon asustadas. Tuve que salir tras ellas para explicarles que vinieran cuando quisieran y cogieran cuantas hojas necesitaran. Prometo que les hubiera dado también un abrazo, tan agradecida les estaba por traer al frente recuerdos felices de mi propia infancia... La morera nos da la bienvenida todos los días, cuando abrimos la puerta para ir al colegio y a trabajar. Acoge a los pájaros que me despiertan con alegría todas las mañanas -no hay despertador que pueda superar el placer de escuchar esa melodía, solo una voz amorosa puede igualarlo-. Y nos regala su sombra todo el verano, lo cual la convierte en el sitio ideal para jugar al futbol o preparar una merienda. Me resulta imposible saber su edad, pero es sin duda la matriarca del jardín, y un hito en el barrio por su inmensa altura. Lo percibo como un ejemplar feliz, sano y robusto, que crece a su aire y guarda la sabiduría de otro tiempo. Cuando necesito pensar me siento a su sombra o dejo que mi mirada se pierda entre sus hojas, sé que al cabo de un rato todo se ve de otro color.

Otros árboles que también puedo recordar de forma nítida son los cipreses que había en mi casa. Porque aunque esa casa ya no sea mi casa, y sea la casa de otros niños ahora, siempre será mi casa... Los cipreses que había al fondo del jardín y junto a la escalera desaparecieron hace muchos años, pero aún puedo recordar perfectamente tantas horas a su sombra, sentada entre dos troncos. A veces jugando a cocinitas y a tiendas, con mi hermana, usando sus frutos y hojas secas como si fueran alimentos. A veces escondiéndome, con un libro en la mano, buscando un poco de paz. Cuando la palabra tiempo tenía otro significado, porque no se perdía, se dejaba pasar sin ninguna prisa...

También recuerdo los campos de almendros y algarrobos que rodeaban mi casa, y que eran nuestros rincones de juegos favoritos. Con mis hermanos y mis vecinos pasé mañanas y tardes enteras haciendo cabañas y creando escondites, llevando troncos y chismes de aquí para allá, probando alternativas y haciendo reformas, y sobre todo inventando historias. Con esa bendita habilidad que tienen los niños para disfrutar el presente, sin pensar en nada más y perdiendo la noción del tiempo. Se podía salir por la puerta de casa tras el desayuno y de repente escuchar una voz que nos reclamaba a comer. Uno de mis sueños recurrentes siendo niña (en el sentido literal del término, pero también un anhelo en el sentido que pensaba que sólo los mayores lo podían lograr) era vivir sobre uno de esos árboles, hacer una cabaña en la que fuera posible vivir y conseguir que tuviera un techo que no se hundiera sobre nuestras cabezas. Me alegra que los de Marlango se hayan animado a hacerlo realidad.



Otro árbol que asocio con mi infancia es el cerezo de Don Sebastián, un anciano que vivía en la casa de al lado. Nos dejaba entrar en su jardín a recoger y comer todas las cerezas que quisiéramos. Dicen que la fruta hurtada es la que mejor sabe (robatorum per menjatorum non est pecatorum, dicen), aunque no era el caso porque nosotros teníamos consentimiento, pero igualmente pasar un rato encaramados al cerezo ajeno en busca de las más maduras, y ponérnoslas como pendientes, fueron unos ratos deliciosamente festivos. Momentos de felicidad que deberíamos (debemos!) permitir que todo/a niño/a pueda vivir: el placer, el esfuerzo y el orgullo de cultivar y cosechar sus propios alimentos. En mi casa, por suerte, hay dos cerezos. Son pequeños y no podemos encaramarnos a recoger sus frutos pero cada año volvemos a lucir pendientes de cereza.

Soy la que soy, entre otras cuestiones, por el lugar en el que crecí y los árboles con los que conviví, y sé que le debo mucho a todos ellos. Justamente ayer 5 de junio era el día del medio ambiente, que este año se difundió con el lema "Muchas especies. Un Planeta. Un Futuro". Triste que debamos tener un día para recordar semejante evidencia. Quien no entiende que somos parte de la naturaleza, que dependemos de ella y que a ella nos debemos, y niega la responsabilidad que tenemos como individuos y como sociedad, es pura y simplemente un necio.

domingo, 23 de mayo de 2010

Los árboles singulares de Palma

Ruta dels arbres singulars de Ciutat. Margalida Castells, Secció De Ruta, Diari de Balears, 22/05/2010, p. 47

A més d’un inestimable valor ecològic, seixanta arbres de les Illes compten amb algun aspecte emblemàtic que els ha fet mereixedors de fer part del Catàleg d’Arbres Singulars de les Illes Balears, ja sigui per ésser font d’inspiració d’arts plàstiques o literàries, per apareixer a mites, llegendes i tradicions populars, per testimoniar esdeveniments històrics o per presentar certs trets diferencials. No són tots els que mereixen aquest distintiu a les nostres illes però és un bon començament per preservar de la degradació i la desaparició un patrimoni natural insustituïble i assegurar-ne la seva protecció i l’adient manteniment. Si bé el catàleg va ser iniciat l’any 1993 són destacables les incorporacions realitzades entre els anys 2001 i 2003, tant per nombre com per diversitat d’espècies.

Aquesta setmana vos proposam una mirada i una passejada diferent per Ciutat, deixant en un segon plànol els elements històricoartístics que habitualment suposen l’eix central de la nostra proposta per gaudir una mica de la natura urbana, sovint desconeguda, a voltes poc valorada però que mai hauria de desaparèixer. La proposta d’avui és només un tast de la bellesa arbòria de la nostra ciutat, articulada entorn d’aquells que han estat reconeguts com excepcionals.

L’inici de la ruta, com no podria ser altre ja que aquest és el punt zero de la ciutat i de l’illa de Mallorca, és l’olivera de la plaça de Cort (A), amb cinc-cents anys d’antiguitat. Té un diàmetre de set metres, el seu tronc fa dos metres i mig d’alçada i la capçada en fa altres sis. Encara que es tracta d’un arbre trasplantat, precisament per la seva ubicació i reconeixement social és considerat un arbre emblemàtic de Ciutat, tal volta és el més conegut de la ciutat. Quantes fotografies li hauran fet els turistes! Quants mallorquins i mallorquines han decidit trobar-se a la seva ombra o al veí banc de’n Sinofós!

Baixam la costa del Conquistador fins a la plaça de la Reina (B), en el jardí de la qual es troba la Bellaombra (Phytolacca dioica) més gran de les Illes Balears. Es tracta d’un especímen centenari de més de 13 metres i amb una capçada amb 18 metres de diàmetre, prou imponent com per merèixer que fem un descans en els jardins de la plaça. Continuam la ruta pels jardins de l’hort del rei en direcció a la mar. Entre les palmeres dels voltants de la Llonja (C), en el lateral del passeig Sagrera, s’amaga un arbre únic tant per la seva excepcionalitat en les Illes Balears, com pel seu tamany, superior a d’altres que trobam a les Illes. Es tracta d’una lagunària (Lagunaria patersonii) centenària, el tronc de la qual mesura dos metres, als quals hem d’afegir-ne divuit més de la capçada, ben esponerosa aquesta ja que té un diàmetre de catorze metres.

Serpentejant pels carrers del barri de Sant Pere arribam fins a la plaça de Santa Catalina (D), que es troba entre l’església de Santa Creu i el Baluard de Sant Pere. La plaça compta amb un excepcional conjunt de pins blancs (Pinus halepensis) que segons sembla tenen més de cinc-cents anys. De la mateixa espècie hem d’esmentar que darrera Magisteri (E) fins fa uns anys hi havia un dels pins més bells i grans de Ciutat, tenia més de vuitanta anys i entre tronc i capçada feia més de tretze metres.

Des del passeig Mallorca, per on passa Sa Riera, ens dirigim cap a la Rambla, antic llit del mateix torrent. Amb més de cent cinquanta anys d’història i per la seva esplèndida figura no passa gens desapercebut al vianant el ficus (Ficus elestica) dels jardins de la Misericòrdia (F). Es tracta d’un dels dos exemplars més grans de les Illes Balears. La seva capçada té un diàmetre de 33 metres i actualment apuja a 26 metres, als quals hem d’afegir dos metres i mig de tronc, tot i que continua creixent. També remarcable és el bicentenari ficus del cementeri municipal (G) l’altre gran exemplar les Illes, amb nou metres d’altura i 21 metres de diàmetre.

Per acabar, si tenim oportunitat de visitar el golf de Son Muntaner, hi trobarem una excepcional olivera (Olea europaea) coneguda com na Capitana. Aquest arbre indubtablement pot ser considerat singular perquè la seva longevitat mil·lenària li ha otorgat unes dimensions i la forma de tronc paradigmàtiques. La capçada supera els sis metres de diàmetre i entre el tronc i la capçada apuja fins als nou metres. Aquí acabam la ruta proposada, però ben aviat vos farem una altra recorregut amb alguns arbres de la part forana mallorquina com a indubtables i singulars testimonis de la vida a possessions, convents o cases senyorials o que han sobreviscut a l’explotació econòmica del territori per part dels nostres avantpassats.

martes, 27 de octubre de 2009

Repartiendo nesplas

"Amb temps i palla maduren les nesples" (Con tiempo y paja maduran las nesplas). El dicho popular nos recuerda la virtud de ser paciente y no desesperar, dejar pasar el tiempo para que las cosas acaben siendo como se pretende).

Como ya os conté en otra ocasión, en mi jardín tengo dos árboles de la misma familia y género: Rosaceae Maloideae. Árboles y frutos son claramente diferentes y de hecho en catalán se llaman de manera distinta: nesprer y nespler. Si quieres conocer los detalles botánicos e históricos de cada especie pulsa aquí.

Uno de ellos es un nisperero (nesprer) o Eriobotrya japonica que hemos plantado la primavera pasada. Es un ejemplar joven y todavía no ha dado frutos (nísperos, en castellano, nespra o nespla en catalán). Es la especie más conocida, comercializada y consumida en la actualidad, y supongo que todos sabeis a cuál me refiero pero en caso de dudas podeis encontrar más información aquí.

El otro ejemplar es un nespler o Mespilus germanica, que ya encontramos sembrado al comprar la casa hace tres años y desconozco cuantos años puede tener. En la wikipedia lo llaman Nisperero europeo, frente al anterior que denominan Nisperero del Japón. Sus hojas son similares, pero las del ejemplar europeo son más redondeadas y de color verde más claro. Cada vez que le enseñaba el árbol a las visitas y les preguntaba si sabían lo que era, me negaban rotundamente que fuera un níspero. Durante dos años dejé los frutos en el árbol, incapaz de saber qué hacer con ellos. La primavera pasada descubrí maravillada que nuestro nespler o nisperero europeo es un árbol cada vez más escaso en la isla; que los frutos no maduran nunca en el árbol y de allí procede la expresión "Fotre una bona nespla" en referencia a lanzar el fruto, duro, contra otra persona. En el blog Amics arbres mencionan que tradicionalmente la fruta era recolectada en otoño y guardada en un lugar cubierto de paja hasta que maduraba lo suficientemente para ser consumida.

Así lo he hecho hoy: me he encaramado al árbol y he recogido (casi todos) los frutos, más de dos kilos y medio. Yo no los he probado nunca y aunque me gusten dudo que pueda comerme tantos. Así pues no dudes en avisarme si te apetece probar algunos.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Los árboles amigos

Descubro hoy una recopilación de artículos, Els Arbres d'Alaró, que desde 2005 va publicando Joan Vicenç Lillo i Colomar en la web Amics Arbres. Unos textos interesantísimos porque desgranan las características y particularidades de los árboles más presentes en Mallorca y a menudo se incluyen anotaciones históricas y literarias. El texto empieza con una bonita canción infantil, que resume la esencia de la publicación y el inmenso valor de los árboles:

“Un arbre us diu si fa vent o no, si la terra és seca o humida.
Les fulles us diuen si ve la tardor, un arbre mai no diu mentides.
Un arbre us diu quin és el seu nom i el tronc us dirà la seva edat i diu bon profit si ensenya els seus fruits.
Un arbre diu sempre la veritat”.

(un árbol os dice si hace viento o no, si la tierra está seca o húmeda. Las hojas nos dicen si viene el otoño, un árbol nunca nos dice mentiras. Un árbol nos dice cuál es su nombre y el tronco nos dirá su edad, y dice que aproveche si enseña sus frutos. Un árbol nos dice siempre la verdad)

Por cierto que en la misma web (Amics Arbres, en realidad un blog colaborativo, es decir escrito por manos diversas) hay una exquisita recopilación de poemas y canciones relativos a árboles, que mantiene en este caso F. Mas i Castanyer. En resumen, muchas y buenas ideas para conocer mejor los árboles de mi jardín.