viernes, 12 de junio de 2009

Sembrando grillos

Se acerca el verano, el calor aumenta, las verduras siguen creciendo a buen ritmo y pronto tendremos tomates. Y una noche de éstas empezaremos a oir a los grillos. Pero mientras tanto, os invito a descubrir a los otros grillos del huerto, que yo hasta hoy llamaba 'ojos' o 'hijos'.

Los dos textos que encontrareis a continuación son de David Cortes-Russell, ingeniero y experto en temas de sostenibilidad, y procede del blog Wikihappiness -que si aún no conoceis os invito a visitar porque tiene 'muy buen rollo'-. Concretamente, David firma cada mes un texto sobre huertos urbanos, en el que da consejos muy fáciles y prácticos para sembrar, plantar, cultivar, regar, recoger frutos, etc… Yo nunca he probado a sembrar grillos así que prometo poner en práctica sus wikihappiconsejos.

1.- Las patatas
Con sólo disponer de un pequeño espacio en vuestra terraza, balcón o jardín, os podéis iniciar en la práctica de cultivaros vuestra comida. Ya veréis como es muy fácil.

Como primera acción os proponemos plantar patatas. Os parecerá que es difícil, pues no lo es en absoluto, es uno de los productos más fáciles de plantar.

Os explico: ¿verdad que alguna vez habéis tirado las patatas cuando le salen los “grillos”? Se denominan “patatas grilladas”. Pues no las tiréis, podéis seccionar una parte de la patata donde se incluya el “grillo”.

La enterráis en el fondo de una maceta colmada de tierra (mínimo 20 cm de altura). Regáis con frecuencia y abundancia, para que no deje de estar humedecida dicha tierra. Si tenéis las macetas en recinto abierto, no hace falta que reguéis cuando haya llovido. Y comprobaréis que en menos de 2 semanas saldrán las primeras hojas.

Continuáis regando. Al cabo de unos 3 meses veréis que, aunque por mucho regar, se os mueren las hojas. Puede que os tarde algo más, según el sol que lo haya tocado y el agua que hayáis regado. No os preocupéis, ese es el momento justo de recoger las patatas.

Si no habéis aplicado productos químicos os las podréis comer con piel, que están deliciosas y contienen muchas más propiedades beneficiosas para vuestro organismo. Para recoger dichas patatas, solamente hará faltar escarbar en la tierra e ir sacándolas. No os asustéis si os salen pequeñitas. Al principio, suele pasar. Con la experiencia veréis, que con más espacio, tierra y agua, os saldrán más grandes.
2.- Las cebollas
En esta segunda ocasión aprovecho para enviaros cómo cultivar las cebollas. Es otra de las verduras más fáciles de plantar. También os puede parecer que es difícil, pero igual que con las patatas no lo es en absoluto.

Os explico: ¿os acordáis qué es lo que teníais que hacer con las patatas “grilladas”? Pues lo mismo con las cebollas cuando le salen los “grillos”. No las tiréis, podéis “pelar” las cebollas, hasta quedaros con la sección que está “grillada”. La enterráis cubriendo de tierra la parte de cebolla y dejáis al aire el “grillo”, en una maceta con tierra (mínimo 10 cm de altura). Cuanta más tierra y más profundidad de la maceta, mucho más grandes os saldrán. Es recomendable dejar un palmo de distancia entre cebollas. Regáis con frecuencia y abundancia, para que no deje de estar humedecida dicha tierra. Muy importante es que les toque el sol directo. En recinto abierto, no hace falta que reguéis cuando haya llovido. El “grillo” y la parte verde de la cebolla irá creciendo. Cuando veáis que se doblan por su propio peso, ese será el momento cercano a recogerlas. Tendréis cebollas tiernas y muy sabrosas. Por cada “grillo” plantado recogeréis una cebolla (del tamaño de las cebolletas: largas y delgadas).

Aunque la mejor manera de plantar cebollas es con semilla. Esta verdura saldrá mucho más deliciosa. Los brotes salen más vigorosos. Pero es una opción que cuesta más si no se dispone de mucho sol y agua en abundancia. Hay más posibilidad de fracasar sembrando con semilla que mediante grillo, no obstante la primera opción es más recomendable para los que desean cebollas tiernas de crecimiento rápido. Tenéis que tener en cuenta que las semillas las tenéis que tener en remojo durante unas 24h., para ayudar a la germinación. Y enterrar 3 semillas (a 1 cm aproximadamente de la superficie) juntas en cada agujero que hagáis. Cada grupo separarlo 1 palmo uno del otro. La cebolla crecerá en la superficie de la tierra, a diferencia de las “grilladas” que enterramos. Cuando crezcan aclarar si os crecen juntas las 3 semillas o trasplantar si disponéis de espacio. La recogida será exactamente cuando los brotes se doblen por su propio peso.

La mejor época de siembra es en el mes de enero para recolectarlas en septiembre. Aunque las cebollas “grilladas” se pueden plantar durante todo el año y salen bien.

Con la experiencia iréis viendo, que con más espacio, tierra y agua, os saldrán más grandes.